La Ilusión de la “Canasta Básica”


Vale la pena volver a revisar este tema luego de esta publicación hoy en El Periódico.

Me llama la atención cuánta noticia hay casi semanalmente sobre la “canasta básica”.  Hoy vi una nota sobre el tema en un noticiero nacional en el que se entrevistaba a varios consumidores en algún mercado capitalino sobre su percepción del alza en los precios de la famosa “canasta básica”.  Lo interesante es que todos parecemos creérnosla.  En el momento que vemos una noticia sobre el incremento en el nivel de precios de la canasta básica, empezamos a sonar alarmas de “inflación” y entonces empezamos a justificar ideas como incrementos a salarios mínimos, impuestos redistributivos, nos tientan los cantos de sirena de los precios tope y la satanización de los empresarios y comerciantes está a la orden del día. Sigue leyendo

¿Quiere generar riqueza? ¡Genere empleo!


Guatemala está en una gran necesidad de explotar en la generación de riqueza.  Esta es la función básica, fundamental y de mayor aporte de la empresa y los empresarios.  El empresario sirve y atiende las necesidades de las personas a través de la provisión de productos y servicios de calidad que nos ayudan a vivir mejor y nos hacen, esencialmente, más ricos.

El emprendimiento sólo tiene sentido si tenemos la capacidad de gestionar recursos de manera eficiente en pro de un objetivo claro: servir y atender al mercado con calidad y de manera rentable.  El resultado es el inevitable: generación de riqueza. Sigue leyendo

¿Devolver a la sociedad?


La sumamente productiva y cara máquina marketera de la Responsabilidad Social Empresarial nos ha convencido de por lo menos dos cosas:

  1. Las empresas son por default o por naturaleza misma, de facto IRRESPONSABLES. (Todas…ninguna se salva)
  2. Dada su irresponsabilidad (asumida por los promotores de la RSE), las empresas entonces deben devolver algo a la sociedad

La falta de reflexión y el sentimiento de culpa colectiva llevan entonces a muchas empresas (sino es que a todas) a cuestionar su papel en este mundo y a sentirse obligadas -al menos por el deseo de quedar bien– a asignar recursos a campañas superficiales de lo que asumen es ser socialmente responsables y se pierde valioso tiempo, recurso humano y financiero en eliminar la culpa que se inventaron muy eficientemente los RSE’eros. Sigue leyendo

¿Por que Triunfan los Empresarios Exitosos?


El ser humano es un emprendedor innato. Desde el momento en que nace posee la curiosidad de explorar nuevos horizontes. Es cosa de observar un bebé que gatea. Incansablemente investiga su entorno.

A medida que el niño se va desarrollando, llega a la famosa edad del “¿por qué?” que tanto exaspera a sus padres. Quieren saberlo todo y aprenderlo todo. Su curiosidad no tiene límites y su creatividad tampoco.

Lo ideal sería que el niño mantuviera ésta actitud inquisitiva hasta llegar a la adultez, pero no siempre es el caso.

¡Todo lo contrario! El espíritu emprendedor, que es tan natural en nosotros, normalmente es aplacado a medida que crecemos. La vida nos inculca patrones de pensamiento y temores que limitan el desarrollo adecuado de nuestro espíritu emprendedor.

Éste proceso continúa a lo largo de nuestras vidas. En la educación tradicional cada niño pasa a formar parte de un conjunto de 30 a 45 niños. En éste contexto no es posible fomentar la curiosidad y la exploración individual. El aprendizaje necesariamente debe hacerse en conjunto y de acuerdo a lo que otra persona eligió como tópico de estudio.

En ese momento el niño aprende varias lecciones importantes que últimamente dañarán su espíritu emprendedor innato:

  • Si hago lo mínimo requerido, voy a estar bien.
  • Aprender significa hacer lo que la figura de autoridad exige
  • El aprendizaje es aburrido y poco atractivo
  • La entretención es cuando no tienes que aprender
  • Para ser un buen estudiante tengo que estudiar los intereses de otra persona
  • Si no estoy obligado a aprender, prefiero entretenerme
  • Mis propios intereses no son importantes, los tengo que perseguir en mi tiempo libre.
  • Ninguna actividad de aprendizaje es lo suficientemente importante para profundizarla, ya que la lección de la campana es: ¡guarden los cuadernos, ahora toca estudiar otra materia! Sigue leyendo