La Naturaleza Satánica del Emperador


LA NATURALEZA SATANICA DEL EMPERADOR

Religión, instituciones y Estado de Derecho*

                             Roberto Bosca

                                               Consejo Académico, Instituto Acton Argentina

                                                                                             rbosca@austral.edu.ar

La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra ella. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo[1][1]. Un siglo más tarde, Simone Weil retrucaría esta célebre caracterización con una retorsión del concepto: el opio del pueblo es la revolución, y Raymond Aron haría lo propio diciendo  en referencia a la mentalidad utopista propia del espíritu revolucionario: la revolución es el opio de los intelectuales.

De este modo,  desde que el marxismo leninismo proclamó que la religión es el vodka espiritual donde los esclavos del capitalismo ahogan toda forma humana hasta que las corrientes más efervescentes de la teología de la liberación constituyeron el punto de ignición revolucionario de una miríada de movimientos guerrilleros a lo largo y a lo ancho de todo el subcontinente, es mucho lo que se ha dicho en un espectro de opiniones de ciento ochenta grados sobre la función de las religiones  en la conformación de la vida social. Sigue leyendo

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¿Por qué el Populismo es tan popular en América Latina?


Por Gabriel Zanotti del Instituto Acton Argentina

1.      Populismo en general.

¿Por qué las propuestas demagógicas e intervencionistas, con grados diversos de autoritarismos, son en general aceptadas por la gran mayoría de la población?

Es una pregunta que choca con el habitual racionalismo de ciertos liberales (1), que presupone que explicando racionalmente las bondades del libre mercado y el gobierno limitado, debería bastar para su aceptación. Si ello no es así, es que aún no hemos encontrado la forma de “explicarlo y-o comunicarlo bien y adecuadamente”. Sin embargo, la naturaleza humana no es racional “de ese modo”. Freud, en su obra “Psicología de las masas y análisis del yo” (2), nos explica algo sobre la naturaleza humana que los liberales clásicos deberíamos incorporar más a nuestros análisis políticos. La evolución de la psiquis no es tan fácil. La ambivalencia sobre la figura paterna puede general a veces una identificación y una regresión infantil a la figura del padre (como un proceso inconsciente para evitar “el asesinato del padre”). Estas personas con esta regresión quedan perfectamente preparadas para una alienación y masificación con el “jefe de la horda”, expresión muy significativa utilizada por Freud. O sea que en el psiquismo de muchos adultos existe una bomba de tiempo: un proceso de regresión por medio de la identificación con la figura paterna que se proyecta en el líder autoritario. Por eso las personas masificadas se sienten “hermanadas” en el amor al líder, y son propensas por ello a procesos de igualación que los identifique precisamente como los hermanos ante el padre. Esta es una explicación de los fenómenos de masas que explica muy bien los procesos de autoritarismos políticos, y la mala noticia es que estas personas no están precisamente preparadas para ejercer el juicio crítico contra el dictadorzuelo que ha capturado la debilidad de ese yo que padece una profunda regresión hacia sus etapas más infantiles. Sigue leyendo

Inclusión y Exclusión


Guatemala es un país con muchas oportunidades y mucha riqueza. En la parte turística: aeropuertos, climas, vegetación,  playas, ríos, lagos, colorido, historia, cultura ancestral, y si algo se me olvida agréguelo.  En la parte empresarial: clima, posición geográfica, acceso a puertos en Pacifico y Atlántico, comunicaciones, extensos servicios en sistema bancario, etc., sin embargo sigue siendo en América Latina uno de los países con muy poco desarrollo humano. Una nación que desde sus inicios ha sido fundada con intereses muy particulares empezando por desligarse de la corona española, llamándole a esto “independencia” (1821). ¿Sabia usted que para ser ciudadano en 1825 tenia que cumplir con estos requisitos?:  -ser varón, alfabeto, mayor de edad, con algún recurso- entonces  ¿que serian las mujeres?, ¿y los analfabetos?, peor aun ¿los que no tenían algún recurso?, pero pasaron algunos años y en 1851 los requisitos cambiaron ahora eran: – hombres, alfabetos, con profesión-oficio o bienes significativos, cabezas de familia, mayores de 25 años (o 21 si eran casados), ¿que le parece?, como que 30 años después era más restrictivo el derecho a ser ciudadano y por supuesto que cualquiera que quisiera optar a algún cargo público tenía que ser ciudadano, esa palabra “excluyente” que tanto se oye en Guatemala ahora tiene sentido, porque desde sus inicios ha sido así y aunque han pasado casi 2 siglos el modelo de exclusión continúa vigente. Recuerde que una de las riquezas de  Guatemala, es la multiculturalidad, que para muchos puede ser un obstáculo (desde su punto de vista particular).  Al referirme a la multiculturalidad estoy reconociendo que existen no solo 2 o 3 culturas distintas, hay varias culturas dentro del mismo país, de hecho existen 23 lenguas (21 lenguas maya, el xinca y el garífuna), algunas leguas en extinción;  la gente de un sector determinado puede tener diferentes costumbres a un sector relativamente cercano,  esto y mucho más,  hace un país multicultural.

Hablamos de exclusión porque no existen programas que integren a las comunidades en las decisiones importantes de su región, los avances en este sentido han sido muy pobres,  el poder local no se ha fomentado fuertemente, se siguen dictando los lineamientos desde la capital, por lo tanto el modelo sigue igual,  porque desde la capital sigue siendo un pequeño grupo el que dirige, y esa es parte de la exclusión que se ha vivido por muchos años.

Recuerde que es un país multicultural y esto hace mas difícil los acuerdos,   porque las culturas son distintas y compartir temas con otros que piensa diferente, a muchos no les agrada,  a nadie le gusta que le anulen sus ideas, la mayoría prefiere compartir con personas que piensan similar a ella; Para poder llegar a acuerdos cuando hay diferencias se necesita mucha madurez y sabiduría.  ¿Donde y como encontramos esa madurez?.

Inclusión y exclusión temas muy profundos que llevará mucho tiempo para madurar.

(continuará)