Cinco Razones por las que a los Cristianos les debe importar la Libertad Económica


(A continuación mi traducción del artículo “Five Reasons Why Christians Should Care About Economic Freedom” de la Dra. Anne Bradley del Institute for Faith, Work and Economics. Disponible gratis en inglés aquí.)

UntitledLa semana pasada, di una serie de conferencias en la International Students for Liberty Conference en Regent University acerca de por qué a los cristianos debe importarles la libertad económica.

Lo que me llamó mucho la atención fueron las distintas perspectivas de estos dos grupos de estudiantes.

1. El grupo de estudiantes internacionales de la ISFL ya estaba bastante entusiasmada con la idea de libertad económica, pero algunos no entendía si o cómo esta conectaba con la fe en Cristo.

2. Los estudiantes de Regent University estaban unidos en su compromise a Cristo, pero no sabían si la economía o la libertad económica tenía algo que ver con su fe.

Parte de la desconexión entre la fe, el trabajo y la economía que estas audiencias experimentaban surge del hecho de que los cristianos no siempre ven toda la verdad como verdad de Dios.

Abraham Kuyper lo expresó mejor de esta manera:

No existe un solo centímetro cuadrado en todo el dominio de nuestra existencia humana sobre el cual Cristo, Quien es Soberano sobre todo, no exclama, “¡Mío!”

Toda la verdad proviene de Dios.  Como cristianos, debemos entender profundamente cómo esto se aplica a nuestra fe.  Esto lo debemos aplicar aún a disciplinas como la biología y la química.  Sin embargo, tendemos a olvidar que aún la verdad económica viene de Dios.  Jay Richards nos recuerda de esto en un artículo reciente:

Las verdades económicas son verdades.  Estas no existen por fuera del dominio de Dios.  Cuándo nos tomamos el tiempo de aprender principios económicos básicos, estamos explorando un area del dominio de Dios que nos ha dado para cultivar.  Cuándo encaramos las verdades económicas, estamos practicando el amar a Dios con toda nuestra mente. 

 Las verdades económicas nos ayudan a entender algunas cuestiones importantes:

  • La ciencia económica nos prove de verdades acerca de costos, costo de oportunidad y las consecuencias de las decisiones que tomamos cada día.
  • La libertad económica nos prove de un mapa para las mejores oportunidades de alcanzar el florecimiento humano.
  • La libertad económica es una medida de la capacidad de las personas de cualquier etnia, género, fe o profesión de mejor usar sus dones y habilidades para server a otros.  Es el camino mejor conocido para liberar la creatividad de cada individuo.
  • La libertad económica nos da la oportunidad que mejor ha probado ser la que brinda oportunidades de desarrollo a personas de todos los niveles de ingreso en una sociedad, no solo para los ricos.

Con estos puntos en mente, los cristianos deben preocuparse por la libertad económico por las siguientes cinco razones:

1. La concepción Cristiana de la antropología humana

Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.  El Mandato Cultural y el Evangelio nos informan que los seres humanos fuimos creados para trabajar.  Somos únicos y tenemos un propósito.  Es por esto que necesitamos libertad para proveer las oportunidades que necesitamos para ejercer nuestra vocación, liberar nuestros dones e impactar el mundo.

2. Fuimos llamados a server a otros, especialmente a los pobres.

Proverbios 29:7 nos dice que los justos se preocupan acerca de la justicia para los pobres.  La pobreza es una afrenta a la dignidad humana.  La justicia significa permitir que los pobres eleven su dignidad y ayudarles a escaper las trampas de la pobreza.  No existe otra forma de organizer la sociedad que ha sacado a más personas de la pobreza que la libertad económica.

3. Fuimos llamados a florecer.

El lenguaje de Génesis está lleno de abundancia.  No fuimos llamados a vivir en escacez, pobreza o mantenernos en condiciones de subsitencia.  Dios desea que disfrutemos los frutos de Su Creación y los frutos de nuestro trabajo.  No podemos hacer esto solos.  Debemos enfocar nuestros talentos e intercambiarlos con otros.  Esto resulta en un nivel de florecimiento que no puede ser obtenido de ninguna otra forma.

4. Los derechos de propiedad son un principio bíblico. 

Los derechos de propiedad son reconocidos y defendidos en las Escrituras.  El octavo mandamiento es explícito y esta idea es defendida a lo largo de la Biblia (ver Éxodo 21: 28-36; Éxodo 22: 1-15; Deuteronomio 22: 1-4; 23: 24-25; Proverbios 22: 28).

La libertad económica se fundamenta sobre los derechos de propiedad de cada individuo.  Estos derechos incluyen la propiedad de tus talentos y trabajo.

5. La redistribución a través de la coerción no es bíblica.  El gobierno limitado es un modelo más apegado a las Escrituras.

La importancia de los derechos de propiedad nos ayuda a entender las consecuencias de la coerción. Las Escrituras hacen hincapié en modelos de gobierno limitado porque protege nuestros derechos naturales dados por Dios.  El gobierno limitado abre el paso al florecimiento.

A pesar de que algunas medidas para la libertad económica no fueron desarrolladas por cristianos, estas medidas dependen de verdades acerca de la naturaleza del hombre y las intenciones de Dios para la humanidad contenidas en la Biblia.  La verdad de Dios nos liberará y la libertad económica es parte del camino hacia el florecimiento para un mundo caído.