Reglas del Email


Durante el tiempo que tuve la oportunidad de trabajar en Tigo aquí en Guatemala, uno de los mayores aprendizajes que pude obtener fue a través de las “Reglas del Email” que se buscaba implementar a través de la organización y de esa forma crear una cultura sana y productiva del uso de esta herramienta en la empresa.

A continuación, comparto con ustedes las Reglas del Email de Tigo para que puedan considerarlas y aplicarlas en su vida profesional y dentro de sus organizaciones:

  1. El email es una herramienta de comunicación.  Nos permite comunicarnos cuando estamos en lugares diferentes:
    1. Si estás en el mismo edificio, no uses el email, habla cara a cara.
    2. Si no estás en el mismo edificio, usa el email siguiendo estas reglas.
    3. Cuando escribas un email, ve directo al punto: sé breve, especifico y básate en hechos.
  2. El email es un medio de comunicación formal y estricto de aprobación.
    1. Entonces, usa el email cuando se requiere una aprobación formal escrita.
    2. Un email es un registro de trabajo.  No escribas nada en un email que pueda avergonzarte o avergonzar a la empresa si el email se hace público.
  3. El email no es para “cubrirme las espaldas”.  Somos líderes con empowerment; lideramos proyectos y tomamos decisiones.
    1. Nunca copiamos al jefe a menos que él tenga que tomar una decisión o una acción.
    2. Si el jefe necesita estar informado, eso debe estar claramente especificado en el texto con el por qué.
    3. El jefe espera de nosotros resultados, no una cadena de emails mostrando que estoy trabajando o que las cosas se están moviendo.
    4. La típica respuesta: “ya he enviado un mail”, no reemplaza el resultado.
  4. El email no es una herramienta para motivar.  Somos líderes con empowerment; celebramos los éxitos y felicitamos cuando se alcanzan los resultados.
    1. Siempre felicitamos en persona (o por teléfono si la persona está en otro lugar.)
    2. Luego podemos usar el email para hacer pública la felicitación a un grupo de personas.
  5. El email no es una herramienta de coerción.  Somos líderes con empowerment; tomamos el toro por las astas.
    1. Copiar al jefe no hará que las cosas sucedan.  Al contrario, me hará ver como un perdedor.
    2. Si tienes alguna dificultad en tu trabajo, no dudes en pedirle ayuda a tu jefe.
  6. Responder a todos es la mayor fuente de emails innecesarios.
    1. Siempre debemos responder sólo al que lo envió.
    2. Si incluimos a otros en la respuesta, lo hacemos sólo cuando éstos deben tomar una decisión o una acción, especificándola claramente.

Cuando recibas un email, comprueba si cumple con las reglas.  Si no cumple, da feedback al que te lo envió, aunque el “pecador” sea tu jefe.  Haciendo esto lograremos adoptar las reglas rápidamente.

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9 Cosas que una Persona Exitosa Necesita cuando trabaja desde Casa


Hace poco escribí acerca de las cosas que hacen las personas exitosas cuándo trabajan desde casa y algunas de las sugerencias de los lectores me hicieron pensar: No es únicamente lo que haces, sino qué herramientas utilizas, lo que pueden facilitarte la vida y hacer más productivo el trabajo.

He estado trabajando casi exclusivamente desde casa desde inicios del 2014.  Investigué mucho antes de intentar esta forma de trabajar.  Dos meses después, me quedé con 9 ítems esenciales que no te dejarán en la quiebra, pero que te harán más productivo.

1. Un servicio telefónico confiable

Alrededor de 38% de estadounidenses han renunciado a las líneas fíjas de teléfono a cambio de manejarse exclusivamente por celular, sin embargo, nada grita POCO PROFESIONAL como una mala conexión o llamadas caídas al intentar hacer negocios por teléfono. A pesar de todas las innovaciones en telefonía móvil y en voz por IP (Skype, Viber, etc.), la mejor opción en cuanto a calidad de llamada sigue siendo una línea fija.

2. Un servicio de internet verdaderamente confiable

Un servicio de internet con cable es usualmente más rápido que el Wi-Fi de acuerdo a varios estudios.  Mi experiencia personal lo confirma.  Dependemos tanto de buenas conexiones de internet, que no puedo imaginar equipar una oficina en casa con menos que eso.  Desde el punto de vista de seguridad, aprecio también que puedo simplemente desconectar el cable de Ethernet al final del día.

3. Un escritorio increíble

Mi experimento de tener oficina en casa coincidió con mi decisión de intentar usar un escritorio “parado” a tiempo completo.  A la fecha, el veredicto es que es increíble.  No estoy seguro que exista algún beneficio de salud significativo, pero me he dado cuenta que usar uno de estos escritorios me ayuda a enfocarme más fácilmente en mi trabajo.  Un pequeño estudio sugiere que los empleados que usan escritorios “parados” son más productivos que sus colegas que trabajan en escritorios tradicionales sentados.

4. Una computadora expandida

He usado laptops MacBook Pro por años.  Desde que me establecí en casa para trabajar, sin embargo, he agregado un teclado externo y una pantalla, lo que básicamente triplica mi panorama digital y me ayuda a mantener mis aplicaciones de comunicación abiertas en una ventana y mi trabajo verdadero (documentos y hojas de cálculo) en otra.  Siguiente paso: darle la vuelta a la segunda o tercera pantalla para trabajar verticalmente.

5. Un asistente

La productividad no se trata simplemente de lo que haces, sino también de lo que no haces.  Esto se hace aún más importante cuando trabajas en casa porque existe la tentación de pensar que ahora tienes tiempo ilimitado para hacer todo.  No lo tienes.

6. Soporte externo de oficina

Necesitas por lo menos un buzón externo o algún servicio de entrega de correo y paquetes.  Esto te permite evitar usar la dirección de tu casa para clientes y evita que te quedes esperando todo el día para recibir paquetes importantes.  Habrán días en los que incluso estarás agradecid de poder haber tenido un lugar a dónde ir fuera de tu casa/oficina.

7. Lugares a donde ir

A propósito de salir, y aunque parezca contradictorio, si vas a trabajar desde casa productivamente, ayuda tener algún otro lugar a dónde ir a trabajar también.  Para mí, el destino principal es un espacio de oficinas compartidas en donde soy miembro.  Allí mie reuno con clientes y es donde voy cuándo necesita un cambio de ambiente.  También es importante tener otro lugar o dos dentro de tu casa en dónde puedas trabajar como el sillón de la sala o la mesa en la cocina.

8. Una puerta (y una ventana)

Si tienes hijos u otras personas en casa durante el día, esto es esencial, porque necesitas alguna manera mostrar físicamente que mientras trabajas, eres tan inaccesible como si estuvieras en alguna oficina.  Creo que tener al menos una ventana es esencial, aunque sea para dejar entrar algo de luz natural y recordarte a tí mismo que existe un mundo allá afuera.  La puerta también es importante al final del día, para que puedas cerrar tu oficina y vivir el resto de tu vida.

9. Organización visual

Si eres muy creativo y emprendedor, es muy probable que no seas naturalmente organizado.  Soy el primero en admitir que esto es un reto para mi, por lo que debo ser proactivo.  Me rodeo de herramientas que me ayudan a organizar las cosas que debo hacer de manera visual, y ejecutar las tareas que debo realizar.  Las dos herramientas más importantes para mi en esta lista son una pared completa de pizarra blanca y un calendario anual grande.

 

Traducción del artículo “9 Things Succesful People Need When Working from Home” disponible en inglés aquí.

LA EMPRESA Y LA OPCIÓN POR LOS POBRES


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Samuel Gregg

Fuente: Legatus Magazine

1 de febrero de 2014

Al igual que sucede con la idea de “justicia social”, la expresión “opción preferencial por los pobres” es parte del lexicon católico. Algunos utilizan la frase para insistir en la aplicación de políticas económicas de corte intervencionista. El Magisterio Social de la Iglesia católica, sin embargo, conduce a conclusiones más matizadas –tanto a nivel económico como teológico.

La expresión “opción por los pobres” cobró fuerza en el pensamiento católico hacia finales de la década del ‘60 y durante los ‘70. El término sirvió de inspiración para varias formas de teología de la liberación durante esa época, pero afirmaciones de este tipo tienden a restar importancia al hecho de que la Iglesia siempre ha mantenido una especial predilección por los pobres.

Los profetas del Antiguo Testamento se expresaron rotundamente contra la opresión de los pobres, por no mencionar las palabras de Cristo, donde Él mismo enseña que se le puede reconocer entre los pobres y los que sufren persecución. Más aún, el amor por los pobres y los marginados se puso en práctica desde los mismos inicios de la Iglesia. En tiempos del Imperio Romano, por ejemplo, los paganos –griegos y romanos– quedaban asombrados ante el afán que manifestaban los católicos por ayudar a los enfermos y discapacitados, los ancianos y los abandonados, independientemente de que estos fueran cristianos o no.

La comprensión católica de la pobreza, sin embargo, no comete el error de imaginar que la pobreza se reduce al problema de la privación de bienes materiales. Durante los años ‘80, en medio de la más aguda crítica a la Iglesia hecha por la teología de la liberación, bajo influencia del marxismo, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) recordó a los católicos que la pobreza tiene un significado bastante más amplio en el contexto de la fe, el pensamiento y la praxis cristianas.

Desde el punto de vista cristiano, todas las personas son pobres en la medida en que todos nosotros somos muy poca cosa frente a la justicia y la misericordia del rostro de Dios. ¿Por qué si no fue necesario que Cristo viniera al mundo para salvarnos de nuestro pecado y de nuestros defectos? De hecho, la asunción cristiana de la pobreza implica que los hombres se ejerciten en el desapego de los bienes materiales: “La pobreza que Jesús declaró bienaventurada es aquella hecha a base de desprendimiento, de confianza en Dios, de sobriedad y disposición a compartir con otros” (Libertatis Conscientia, nº 66).

¿Qué significa en la práctica vivir la opción por los pobres? Significa que debemos comprometernos en obras de caridad – a través de actividades que frecuentemente abordan dimensiones específicas de la pobreza de una manera que ningún programa gubernamental puede hacer. Esto significa dar nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro capital humano y monetario en formas que lleven la luz de Cristo a algunos de los lugares más oscuros del planeta.

Sin embargo, esto no significa que los católicos están obligados a dar algo a todo, o incluso que deban desprenderse de todo lo que poseen. Como afirma Fr. James Schall SJ: “si tomáramos toda la riqueza del mundo y simplemente la distribuyéramos, ¿qué sucedería? Esta riqueza desaparecería pronto y todos seríamos pobres”. Dicho de otra manera,vivir la opción por los pobres bien puede implicar que aquellos que tienen un talento para crear riqueza hagan precisamente eso.

La opción por los pobres tampoco excluye de raíz toda forma de asistencia gubernamental para los que lo necesitan. Sin embargo, sacar a las personas de la pobreza – no solamente de la pobreza material sino también de la pobreza moral y espiritual– no necesariamente significa que la acción más efectiva sea la de implementar un nuevo programa de asistencia social. No existe razón para pensar que la opción preferencial por los pobres deba suponer una opción preferencial por gobiernos de gran tamaño. Generalmente, ser un emprendedor e iniciar un negocio que genere puestos de trabajo, salarios y oportunidades en ámbitos donde no los había hasta ese momento puede ser una obra de amor más grande (y, al mismo tiempo, económicamente mucho más efectiva) que la implementación de una nueva iniciativa de ayuda gubernamental.

La comprensión católica de la opción por los pobres también supone el reconocimiento de que aquellos que sufren de privaciones materiales son seres humanos revestidos de inteligencia y voluntad. Por lo tanto, igual que todo el mundo, ellos también son capaces de comprometerse en distintas formas de desarrollo humano integral. Algunas veces, los programas asistenciales o la puesta en práctica de una nueva medida reguladora no es el mejor modo de ayudar a los menos favorecidos –especialmente cuando esas medidas impiden o desalientan a las personas a seguir su propia iniciativa o a querer trabajar.

Por ello, a pesar de que a menudo no lo veamos de esta manera, la desregulación constituye una vía concreta en favor de los pobres. Vivir de cara a aquellos que padecen necesidades se puede manifestar, por ejemplo, en trabajar para remover las trabas arancelarias que bloquean e impiden el acceso de los pobres y menos favorecidos al mercado global, o que alientan a que las personas en los Estados Unidos sigan trabajando en industrias que están dejando de ser competitivas en una economía global. Trabajar a favor de los pobres puede implicar también que el proceso de crear una empresa se pueda hacer en menos tiempo, u ofrecer un sistema más transparente y menos costoso, a nivel burocrático, para que las personas puedan migrar a los países donde hayan más oportunidades de progreso.

Existen muchas maneras de vivir la opción por los pobres, independientemente de cuál sea nuestra vocación en la vida. Con algo de la creatividad que es tan necesaria para el éxito de una empresa, los católicos pueden de hecho llevar libertad a muchos de los que se encuentran oprimidos por la pobreza.

Nota: La traducción del artículo original Business and the option for the poor”, publicado por Legatus Magazine, el 1 de febrero de 2014 es de Mario Šilar delInstituto Acton Argentina/Centro Diego de Covarrubias para el Acton Institute.

 

 

 

11 Formas de Permanecer Enfocado


 

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  1. Mantenga Comida en su Escritorio
  2. Apague el teléfono
  3. Consiga una buena silla
  4. Haga una lista
  5. Use audífonos
  6. Limpie su escritorio
  7. Apague todo lo que no está usando
  8. Mida el tiempo que le toman sus actividades
  9. Recompénsese a sí mismo
  10. Mantenga una imagen visible de su meta
  11. Tenga a su mascota cerca para que le ayude a enfocarse

Tomado del artículo “11 Ways that Keep You Focused” disponible en inglés aquí.

Jesús Busca Líderes Empresariales


Muchos de nosotros asumimos que los líderes en la iglesia deben tener algún tipo de credenciales profesionales para el ministerio, como ser formalmente ordenados o tener algún título de teología o seminario.  Al menos eso fue lo que pensé, pero ¿qué dice la Biblia al respecto?

Tenemos una tendencia de tratar a la iglesia como una institución, en lugar de una familia.

Quizás es por esto que suponemos que los líderes en la iglesia deben tener estas credenciales profesionales.  Al iniciar mi caminar cristiano y sentí de parte de Dios el involucrarme a servir a mi iglesia más y más, asumí que estudiar en un seminario tendría que ser parte de mi movilidad espiritual hacia arriba.  (En lugar de eso, paré yendo al Harvard Business School.)

¿Por qué es que los líderes empresariales se auto descalifican?

Estoy convencido de que existen al menos tres razones de por qué muchas personas con mentalidad empresarial no utilizan sus capacidades para el bien de la iglesia:

  1. Nadie les pide que lideren usando los dones que tienen.
  2. Compran la falsa dicotomía que separa el trabajo espiritual del secular, lo que los lleva a creer que solamente los roles “espirituales”, como el predicar o dar consejería, son útiles en la iglesia.
  3. Asumen que la preparación teológica es un requisito esencial para los líderes en la iglesia.

Pensemos un poco acerca de esto.  ¿Será que algunos de estos tres escenarios resultan familiares? ¿Te ha dicho alguien alguna vez que tus dones son valiosísimos para la salud de la iglesa?  ¿Quizás te has auto descalificado porque no te sientes calificado para ayudar a liderar a tu iglesia ? ¿Has considerado lo que la Biblia dice al respecto? Veamos.

¿Qué dice la Biblia acerca de los requisitos para un obispo?

La Biblia claramente describe los requisitos que uno debe llenar para poder ser un obispo (líder) en la iglesia, y dentro de esos requisitos, no encontramos que se necesite un título en teología.  En primer lugar, 1 Timoteo 3:1-7 comienza diciendo: “La siguiente declaración es digna de confianza: «Si alguno aspira a ocupar el cargo de anciano en la iglesia, desea una posición honorable».”  De acuerdo a Dios, esta es una ambición honorable.  El pasaje sigue ampliando detalles, explicando que un obispo/anciano/líder (en griego episkopos ) debe ser:

  • Intachable
  • Esposo de una sola mujer
  • De mente sobria
  • Con dominio propio
  • Respetable
  • Hospitalario
  • Capaz de enseñar
  • No borracho
  • No violento sino gentil
  • No dado a pelear por todo
  • Alguien que no ame el dinero

Además de esto, un obispo/anciano/líder debe:

  • 4Debe dirigir bien a su propia familia, y que sus hijos lo respeten y lo obedezcan. 5Pues, si un hombre no puede dirigir a los de su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?
  • 6Un anciano no debe ser un nuevo creyente porque podría volverse orgulloso, y el diablo lo haría caer.
  • 7Además, la gente que no es de la iglesia debe hablar bien de él, para que no sea deshonrado y caiga en la trampa del diablo.

¿Vemos en estos requisitos algo acerca de haberse memorizado cierta cantidad de versículos bíblicos o de tener algún título en teología?

No precisamente.

¡Puede ser que ya cumplas con los requisitos!

Lo que califica a un obispo/anciano/líder tienen poco que ver con lo que un hombre hace en la iglesia, y todo que ver como como se conduce “en su casa, con su familia y en su mundo con sus vecinos y compañeros de trabajo.

En pocas palabras, un obispo/anciano/líder es un hombre que ama a Jesús y vive su vida en un gratitud, adoración y obediencia; es un hombre que lidera a su familia y que se preocupa lo suficiente por su iglesia que desea ayudar y aportar.

En otras palabras, si puedas afirmar todos los criterios mencionados arriba -si amas a Jesús, tu familia y tu iglesia- muy bien podrías estar calificado para servir en liderazgo como obispo/anciano.  Es tan sencillo como eso.

Si te sientes llamado al ministerio, pero siempre has pensado que eso es para alguien más -“para aquel tipo, no para mí”- entonces espero que estas palabras te den esperanza y sean de confirmación.  Tú y los dones que el Espíritu Santo te ha dado y con los que te ha facultado son justamente eso: dones para la iglesia.

(Traducido del artículo “Jesus Wants Business Leaders” disponible en inglés aquí.)

 

Libertad Económica y la lucha contra la Pobreza


Excelente artículo de Cecilia de Vásquez, Directora Ejecutiva del Instituto Acton Argentina

El estudio de la Teoría de la Preferencia Temporal y la Teoría del Capital de la Escuela Austriaca de Economía, explican con toda claridad que una de las condiciones necesarias para evolucionar desde la pobreza a estadios de mayor riqueza, ocurre técnicamente, cuando se produce el proceso de acumulación del capital. Esto nada tiene que ver con una visión ideológica del tema, sino con una visión científica: es necesario un proceso social llamado acumulación de ahorros que genere una acumulación de capital.   La pobreza es en cierta medida, la consecuencia  de la ausencia de esa acumulación de capital. La escasez como fenómeno connatural a la vida humana, y permanentemente olvidado en el escenario económico a la hora de la toma de decisiones públicas, requiere de ese complejo proceso para aumentar la productividad de la economía y así la cantidad de bienes y servicios para todos. Debe quedar clarísimo para el lector, que esto sólo es posible de manera sana y sustentable, si el orden social genera un proceso esencialmente antropológico llamado ahorro.

Esta perspectiva considera al ahorro como una experiencia que surge del interior del ser humano cuando este se vincula personal y culturalmente, consigo mismo y su descendencia en una relación intertemporal, especialmente alentada por hábitos familiares capaces de cultivarlos, y que al plasmarse en los procesos sociales y económicos, afectan toda la realidad de una sociedad.

El ahorro es siempre abstención de algún consumo presente destinado a la producción de los llamados bienes de capital, hacedores finales de más bienes de consumo en el futuro. Son las máquinas y herramientas que producirán en menos tiempo más bienes a precios accesibles para más personas. El ahorro se expresa en dinero que al ingresar al mercado de capitales afecta la tasa de interés, en condiciones de mercados libres, esto es, mercados en donde la tasa de interés exprese ni más ni menos que la valoración subjetiva intertemporal  de las personas llamada preferencia temporal. Este proceso es lo que permite que la producción se oriente hacia estadios más alejados. He aquí la inversión, esa otra cara del ahorro productivo que genera el círculo virtuoso de la economía: más ahorro, más inversión, menores tasas de interés, mayor horizonte temporal, más bienestar futuro; proyectos de largo plazo que nos insertan en el mañana haciéndonos partícipes del desarrollo sustentable, a la vez que responsables de nuestra descendencia y de otra que no conocemos, nos enseña que de la privación presente, vendrá la abundancia futura. Sigue leyendo

Yo, el Smartphone (basado en Yo, Lápiz de Leonard Read)


¡Nunca subestimemos lo que la creatividad humana, el espíritu emprendedor y empresarial sustentado por un ambiente de libertad puede crear!  Todo esto es don de Dios…..

¿Es posible una economía cristiana?


Conferencia “¿Es posible una Economía Cristiana? La diversidad de enfoques dentro de una misma Doctrina Social”, dictada por el Dr. Gabriel Zanotti.

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Martín Lutero y la Vocación del Trabajo


“Dios mismo ordeñará las vacas a través de aquel cuya vocación es ordeñar vacas. Aquel que se compromete con su trabajo realiza la obra de Dios, sea niño o rey.” Martín Lutero