LA EMPRESA Y LA OPCIÓN POR LOS POBRES


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Samuel Gregg

Fuente: Legatus Magazine

1 de febrero de 2014

Al igual que sucede con la idea de “justicia social”, la expresión “opción preferencial por los pobres” es parte del lexicon católico. Algunos utilizan la frase para insistir en la aplicación de políticas económicas de corte intervencionista. El Magisterio Social de la Iglesia católica, sin embargo, conduce a conclusiones más matizadas –tanto a nivel económico como teológico.

La expresión “opción por los pobres” cobró fuerza en el pensamiento católico hacia finales de la década del ‘60 y durante los ‘70. El término sirvió de inspiración para varias formas de teología de la liberación durante esa época, pero afirmaciones de este tipo tienden a restar importancia al hecho de que la Iglesia siempre ha mantenido una especial predilección por los pobres.

Los profetas del Antiguo Testamento se expresaron rotundamente contra la opresión de los pobres, por no mencionar las palabras de Cristo, donde Él mismo enseña que se le puede reconocer entre los pobres y los que sufren persecución. Más aún, el amor por los pobres y los marginados se puso en práctica desde los mismos inicios de la Iglesia. En tiempos del Imperio Romano, por ejemplo, los paganos –griegos y romanos– quedaban asombrados ante el afán que manifestaban los católicos por ayudar a los enfermos y discapacitados, los ancianos y los abandonados, independientemente de que estos fueran cristianos o no.

La comprensión católica de la pobreza, sin embargo, no comete el error de imaginar que la pobreza se reduce al problema de la privación de bienes materiales. Durante los años ‘80, en medio de la más aguda crítica a la Iglesia hecha por la teología de la liberación, bajo influencia del marxismo, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF) recordó a los católicos que la pobreza tiene un significado bastante más amplio en el contexto de la fe, el pensamiento y la praxis cristianas.

Desde el punto de vista cristiano, todas las personas son pobres en la medida en que todos nosotros somos muy poca cosa frente a la justicia y la misericordia del rostro de Dios. ¿Por qué si no fue necesario que Cristo viniera al mundo para salvarnos de nuestro pecado y de nuestros defectos? De hecho, la asunción cristiana de la pobreza implica que los hombres se ejerciten en el desapego de los bienes materiales: “La pobreza que Jesús declaró bienaventurada es aquella hecha a base de desprendimiento, de confianza en Dios, de sobriedad y disposición a compartir con otros” (Libertatis Conscientia, nº 66).

¿Qué significa en la práctica vivir la opción por los pobres? Significa que debemos comprometernos en obras de caridad – a través de actividades que frecuentemente abordan dimensiones específicas de la pobreza de una manera que ningún programa gubernamental puede hacer. Esto significa dar nuestro tiempo, nuestra energía, nuestro capital humano y monetario en formas que lleven la luz de Cristo a algunos de los lugares más oscuros del planeta.

Sin embargo, esto no significa que los católicos están obligados a dar algo a todo, o incluso que deban desprenderse de todo lo que poseen. Como afirma Fr. James Schall SJ: “si tomáramos toda la riqueza del mundo y simplemente la distribuyéramos, ¿qué sucedería? Esta riqueza desaparecería pronto y todos seríamos pobres”. Dicho de otra manera,vivir la opción por los pobres bien puede implicar que aquellos que tienen un talento para crear riqueza hagan precisamente eso.

La opción por los pobres tampoco excluye de raíz toda forma de asistencia gubernamental para los que lo necesitan. Sin embargo, sacar a las personas de la pobreza – no solamente de la pobreza material sino también de la pobreza moral y espiritual– no necesariamente significa que la acción más efectiva sea la de implementar un nuevo programa de asistencia social. No existe razón para pensar que la opción preferencial por los pobres deba suponer una opción preferencial por gobiernos de gran tamaño. Generalmente, ser un emprendedor e iniciar un negocio que genere puestos de trabajo, salarios y oportunidades en ámbitos donde no los había hasta ese momento puede ser una obra de amor más grande (y, al mismo tiempo, económicamente mucho más efectiva) que la implementación de una nueva iniciativa de ayuda gubernamental.

La comprensión católica de la opción por los pobres también supone el reconocimiento de que aquellos que sufren de privaciones materiales son seres humanos revestidos de inteligencia y voluntad. Por lo tanto, igual que todo el mundo, ellos también son capaces de comprometerse en distintas formas de desarrollo humano integral. Algunas veces, los programas asistenciales o la puesta en práctica de una nueva medida reguladora no es el mejor modo de ayudar a los menos favorecidos –especialmente cuando esas medidas impiden o desalientan a las personas a seguir su propia iniciativa o a querer trabajar.

Por ello, a pesar de que a menudo no lo veamos de esta manera, la desregulación constituye una vía concreta en favor de los pobres. Vivir de cara a aquellos que padecen necesidades se puede manifestar, por ejemplo, en trabajar para remover las trabas arancelarias que bloquean e impiden el acceso de los pobres y menos favorecidos al mercado global, o que alientan a que las personas en los Estados Unidos sigan trabajando en industrias que están dejando de ser competitivas en una economía global. Trabajar a favor de los pobres puede implicar también que el proceso de crear una empresa se pueda hacer en menos tiempo, u ofrecer un sistema más transparente y menos costoso, a nivel burocrático, para que las personas puedan migrar a los países donde hayan más oportunidades de progreso.

Existen muchas maneras de vivir la opción por los pobres, independientemente de cuál sea nuestra vocación en la vida. Con algo de la creatividad que es tan necesaria para el éxito de una empresa, los católicos pueden de hecho llevar libertad a muchos de los que se encuentran oprimidos por la pobreza.

Nota: La traducción del artículo original Business and the option for the poor”, publicado por Legatus Magazine, el 1 de febrero de 2014 es de Mario Šilar delInstituto Acton Argentina/Centro Diego de Covarrubias para el Acton Institute.

 

 

 

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Jesús Busca Líderes Empresariales


Muchos de nosotros asumimos que los líderes en la iglesia deben tener algún tipo de credenciales profesionales para el ministerio, como ser formalmente ordenados o tener algún título de teología o seminario.  Al menos eso fue lo que pensé, pero ¿qué dice la Biblia al respecto?

Tenemos una tendencia de tratar a la iglesia como una institución, en lugar de una familia.

Quizás es por esto que suponemos que los líderes en la iglesia deben tener estas credenciales profesionales.  Al iniciar mi caminar cristiano y sentí de parte de Dios el involucrarme a servir a mi iglesia más y más, asumí que estudiar en un seminario tendría que ser parte de mi movilidad espiritual hacia arriba.  (En lugar de eso, paré yendo al Harvard Business School.)

¿Por qué es que los líderes empresariales se auto descalifican?

Estoy convencido de que existen al menos tres razones de por qué muchas personas con mentalidad empresarial no utilizan sus capacidades para el bien de la iglesia:

  1. Nadie les pide que lideren usando los dones que tienen.
  2. Compran la falsa dicotomía que separa el trabajo espiritual del secular, lo que los lleva a creer que solamente los roles “espirituales”, como el predicar o dar consejería, son útiles en la iglesia.
  3. Asumen que la preparación teológica es un requisito esencial para los líderes en la iglesia.

Pensemos un poco acerca de esto.  ¿Será que algunos de estos tres escenarios resultan familiares? ¿Te ha dicho alguien alguna vez que tus dones son valiosísimos para la salud de la iglesa?  ¿Quizás te has auto descalificado porque no te sientes calificado para ayudar a liderar a tu iglesia ? ¿Has considerado lo que la Biblia dice al respecto? Veamos.

¿Qué dice la Biblia acerca de los requisitos para un obispo?

La Biblia claramente describe los requisitos que uno debe llenar para poder ser un obispo (líder) en la iglesia, y dentro de esos requisitos, no encontramos que se necesite un título en teología.  En primer lugar, 1 Timoteo 3:1-7 comienza diciendo: “La siguiente declaración es digna de confianza: «Si alguno aspira a ocupar el cargo de anciano en la iglesia, desea una posición honorable».”  De acuerdo a Dios, esta es una ambición honorable.  El pasaje sigue ampliando detalles, explicando que un obispo/anciano/líder (en griego episkopos ) debe ser:

  • Intachable
  • Esposo de una sola mujer
  • De mente sobria
  • Con dominio propio
  • Respetable
  • Hospitalario
  • Capaz de enseñar
  • No borracho
  • No violento sino gentil
  • No dado a pelear por todo
  • Alguien que no ame el dinero

Además de esto, un obispo/anciano/líder debe:

  • 4Debe dirigir bien a su propia familia, y que sus hijos lo respeten y lo obedezcan. 5Pues, si un hombre no puede dirigir a los de su propia casa, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios?
  • 6Un anciano no debe ser un nuevo creyente porque podría volverse orgulloso, y el diablo lo haría caer.
  • 7Además, la gente que no es de la iglesia debe hablar bien de él, para que no sea deshonrado y caiga en la trampa del diablo.

¿Vemos en estos requisitos algo acerca de haberse memorizado cierta cantidad de versículos bíblicos o de tener algún título en teología?

No precisamente.

¡Puede ser que ya cumplas con los requisitos!

Lo que califica a un obispo/anciano/líder tienen poco que ver con lo que un hombre hace en la iglesia, y todo que ver como como se conduce “en su casa, con su familia y en su mundo con sus vecinos y compañeros de trabajo.

En pocas palabras, un obispo/anciano/líder es un hombre que ama a Jesús y vive su vida en un gratitud, adoración y obediencia; es un hombre que lidera a su familia y que se preocupa lo suficiente por su iglesia que desea ayudar y aportar.

En otras palabras, si puedas afirmar todos los criterios mencionados arriba -si amas a Jesús, tu familia y tu iglesia- muy bien podrías estar calificado para servir en liderazgo como obispo/anciano.  Es tan sencillo como eso.

Si te sientes llamado al ministerio, pero siempre has pensado que eso es para alguien más -“para aquel tipo, no para mí”- entonces espero que estas palabras te den esperanza y sean de confirmación.  Tú y los dones que el Espíritu Santo te ha dado y con los que te ha facultado son justamente eso: dones para la iglesia.

(Traducido del artículo “Jesus Wants Business Leaders” disponible en inglés aquí.)

 

Libertad Económica y la lucha contra la Pobreza


Excelente artículo de Cecilia de Vásquez, Directora Ejecutiva del Instituto Acton Argentina

El estudio de la Teoría de la Preferencia Temporal y la Teoría del Capital de la Escuela Austriaca de Economía, explican con toda claridad que una de las condiciones necesarias para evolucionar desde la pobreza a estadios de mayor riqueza, ocurre técnicamente, cuando se produce el proceso de acumulación del capital. Esto nada tiene que ver con una visión ideológica del tema, sino con una visión científica: es necesario un proceso social llamado acumulación de ahorros que genere una acumulación de capital.   La pobreza es en cierta medida, la consecuencia  de la ausencia de esa acumulación de capital. La escasez como fenómeno connatural a la vida humana, y permanentemente olvidado en el escenario económico a la hora de la toma de decisiones públicas, requiere de ese complejo proceso para aumentar la productividad de la economía y así la cantidad de bienes y servicios para todos. Debe quedar clarísimo para el lector, que esto sólo es posible de manera sana y sustentable, si el orden social genera un proceso esencialmente antropológico llamado ahorro.

Esta perspectiva considera al ahorro como una experiencia que surge del interior del ser humano cuando este se vincula personal y culturalmente, consigo mismo y su descendencia en una relación intertemporal, especialmente alentada por hábitos familiares capaces de cultivarlos, y que al plasmarse en los procesos sociales y económicos, afectan toda la realidad de una sociedad.

El ahorro es siempre abstención de algún consumo presente destinado a la producción de los llamados bienes de capital, hacedores finales de más bienes de consumo en el futuro. Son las máquinas y herramientas que producirán en menos tiempo más bienes a precios accesibles para más personas. El ahorro se expresa en dinero que al ingresar al mercado de capitales afecta la tasa de interés, en condiciones de mercados libres, esto es, mercados en donde la tasa de interés exprese ni más ni menos que la valoración subjetiva intertemporal  de las personas llamada preferencia temporal. Este proceso es lo que permite que la producción se oriente hacia estadios más alejados. He aquí la inversión, esa otra cara del ahorro productivo que genera el círculo virtuoso de la economía: más ahorro, más inversión, menores tasas de interés, mayor horizonte temporal, más bienestar futuro; proyectos de largo plazo que nos insertan en el mañana haciéndonos partícipes del desarrollo sustentable, a la vez que responsables de nuestra descendencia y de otra que no conocemos, nos enseña que de la privación presente, vendrá la abundancia futura. Sigue leyendo

Cinco Razones por las que a los Cristianos les debe importar la Libertad Económica


(A continuación mi traducción del artículo “Five Reasons Why Christians Should Care About Economic Freedom” de la Dra. Anne Bradley del Institute for Faith, Work and Economics. Disponible gratis en inglés aquí.)

UntitledLa semana pasada, di una serie de conferencias en la International Students for Liberty Conference en Regent University acerca de por qué a los cristianos debe importarles la libertad económica.

Lo que me llamó mucho la atención fueron las distintas perspectivas de estos dos grupos de estudiantes.

1. El grupo de estudiantes internacionales de la ISFL ya estaba bastante entusiasmada con la idea de libertad económica, pero algunos no entendía si o cómo esta conectaba con la fe en Cristo.

2. Los estudiantes de Regent University estaban unidos en su compromise a Cristo, pero no sabían si la economía o la libertad económica tenía algo que ver con su fe.

Parte de la desconexión entre la fe, el trabajo y la economía que estas audiencias experimentaban surge del hecho de que los cristianos no siempre ven toda la verdad como verdad de Dios.

Abraham Kuyper lo expresó mejor de esta manera:

No existe un solo centímetro cuadrado en todo el dominio de nuestra existencia humana sobre el cual Cristo, Quien es Soberano sobre todo, no exclama, “¡Mío!”

Toda la verdad proviene de Dios.  Como cristianos, debemos entender profundamente cómo esto se aplica a nuestra fe.  Esto lo debemos aplicar aún a disciplinas como la biología y la química.  Sin embargo, tendemos a olvidar que aún la verdad económica viene de Dios.  Jay Richards nos recuerda de esto en un artículo reciente:

Las verdades económicas son verdades.  Estas no existen por fuera del dominio de Dios.  Cuándo nos tomamos el tiempo de aprender principios económicos básicos, estamos explorando un area del dominio de Dios que nos ha dado para cultivar.  Cuándo encaramos las verdades económicas, estamos practicando el amar a Dios con toda nuestra mente. 

 Las verdades económicas nos ayudan a entender algunas cuestiones importantes:

  • La ciencia económica nos prove de verdades acerca de costos, costo de oportunidad y las consecuencias de las decisiones que tomamos cada día.
  • La libertad económica nos prove de un mapa para las mejores oportunidades de alcanzar el florecimiento humano.
  • La libertad económica es una medida de la capacidad de las personas de cualquier etnia, género, fe o profesión de mejor usar sus dones y habilidades para server a otros.  Es el camino mejor conocido para liberar la creatividad de cada individuo.
  • La libertad económica nos da la oportunidad que mejor ha probado ser la que brinda oportunidades de desarrollo a personas de todos los niveles de ingreso en una sociedad, no solo para los ricos.

Con estos puntos en mente, los cristianos deben preocuparse por la libertad económico por las siguientes cinco razones:

1. La concepción Cristiana de la antropología humana

Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios.  El Mandato Cultural y el Evangelio nos informan que los seres humanos fuimos creados para trabajar.  Somos únicos y tenemos un propósito.  Es por esto que necesitamos libertad para proveer las oportunidades que necesitamos para ejercer nuestra vocación, liberar nuestros dones e impactar el mundo.

2. Fuimos llamados a server a otros, especialmente a los pobres.

Proverbios 29:7 nos dice que los justos se preocupan acerca de la justicia para los pobres.  La pobreza es una afrenta a la dignidad humana.  La justicia significa permitir que los pobres eleven su dignidad y ayudarles a escaper las trampas de la pobreza.  No existe otra forma de organizer la sociedad que ha sacado a más personas de la pobreza que la libertad económica.

3. Fuimos llamados a florecer.

El lenguaje de Génesis está lleno de abundancia.  No fuimos llamados a vivir en escacez, pobreza o mantenernos en condiciones de subsitencia.  Dios desea que disfrutemos los frutos de Su Creación y los frutos de nuestro trabajo.  No podemos hacer esto solos.  Debemos enfocar nuestros talentos e intercambiarlos con otros.  Esto resulta en un nivel de florecimiento que no puede ser obtenido de ninguna otra forma.

4. Los derechos de propiedad son un principio bíblico. 

Los derechos de propiedad son reconocidos y defendidos en las Escrituras.  El octavo mandamiento es explícito y esta idea es defendida a lo largo de la Biblia (ver Éxodo 21: 28-36; Éxodo 22: 1-15; Deuteronomio 22: 1-4; 23: 24-25; Proverbios 22: 28).

La libertad económica se fundamenta sobre los derechos de propiedad de cada individuo.  Estos derechos incluyen la propiedad de tus talentos y trabajo.

5. La redistribución a través de la coerción no es bíblica.  El gobierno limitado es un modelo más apegado a las Escrituras.

La importancia de los derechos de propiedad nos ayuda a entender las consecuencias de la coerción. Las Escrituras hacen hincapié en modelos de gobierno limitado porque protege nuestros derechos naturales dados por Dios.  El gobierno limitado abre el paso al florecimiento.

A pesar de que algunas medidas para la libertad económica no fueron desarrolladas por cristianos, estas medidas dependen de verdades acerca de la naturaleza del hombre y las intenciones de Dios para la humanidad contenidas en la Biblia.  La verdad de Dios nos liberará y la libertad económica es parte del camino hacia el florecimiento para un mundo caído.

Yo, el Smartphone (basado en Yo, Lápiz de Leonard Read)


¡Nunca subestimemos lo que la creatividad humana, el espíritu emprendedor y empresarial sustentado por un ambiente de libertad puede crear!  Todo esto es don de Dios…..

De cómo Dios hace los lápices


Video original de www.ipencilmovie.org en dónde hay más recursos disponibles.

En 1958, Leonard Read publicó su ensayo “Yo Lápiz” (disponible aquí en español).  Este video, lanzado por el Enterprise Institute, ilustra de manera maravillosa el punto que quiso hacer Read de que la creación de un lápiz requiere de una complejidad incomprensible, así como de la cooperación de incontables personas sin una dirección centralizada. Sigue leyendo

¿Es posible una economía cristiana?


Conferencia “¿Es posible una Economía Cristiana? La diversidad de enfoques dentro de una misma Doctrina Social”, dictada por el Dr. Gabriel Zanotti.

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Martín Lutero y la Vocación del Trabajo


“Dios mismo ordeñará las vacas a través de aquel cuya vocación es ordeñar vacas. Aquel que se compromete con su trabajo realiza la obra de Dios, sea niño o rey.” Martín Lutero

Empresa, Dignidad Humana y Pobreza en Guatemala


El 7 de julio ASEC tuvo su reunión mensual en la que se trato el tema Empresa, Dignidad Humana y Pobreza en Guatemala. La pobreza en nuestro país la hemos arrastrado desde muchísimos años atrás y es un tema que a muchos no les gusta tratar porque realmente es doloroso, sin embargo creemos que de alguna manera se debe buscar salidas pero siempre en la linea de la transformación y en esta conferencia se tocaron puntos importantes que aportan en este sentido.

Todos conocemos el versículo de Génesis 1:27 “Creo, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó;  hombre y mujer los creo”, todos los seres humanos hemos sido creados y por lo tanto tenemos un lugar en el corazón de Dios, este es el fundamento de la dignidad humana y el primer mandato esta en el siguiente versículo:  Genesis 1:28 …”Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.”

En este mundo se han dado cambios drásticos en la forma de vida, hay cambios en la organización social (familia, estado nación, bloques de naciones), en la modernidad (comunicaciones, conectividad, velocidad de información), en el trabajo (nuevas competencias, acceso a la educación, juventud sin futuro), todos estos cambios producen un impacto en las sociedades, aquellos que no estén atentos a los cambios serán aislados cada día  mas y mas. Recientemente se publico en uno de los periódicos una encuesta donde se informa que 25% de los jóvenes no estudia ni trabaja, lo cual es alarmante pues este grupo de personas difícilmente se integrarán a una sociedad que esta cambiando rápidamente.

Para capitalizar una sociedad existen diferentes formas, las formas mas altas son: desarrollando el conocimiento, el mismo capital humano y la cultura, cuando se logre llegar hasta la cultura entonces se estará llegando al ultimo refugio que tiene el ser humano, por supuesto que cambiar la cultura es la tarea más difícil ;  y las formas mas bajas son:  desarrollando los recursos naturales, financieros y manufacturados; es importante mencionar que la mayoría de los esfuerzos han sido encaminados en el área financiera como la bolsa solidaria y muchos otros programas de ayuda social.

Dar una vez genera aprecio, dar dos veces crea anticipación, dar tres veces crea expectación, dar cuatro veces  genera un derecho automático, dar la quinta vez  genera dependencia y pobreza y es en este punto donde se anula lo mas valioso de un ser humano su “dignidad humana”.

Entonces  ¿como ayudar a salir de la pobreza?:

  1. Alimentando la dignidad del ser humano
  2. reconociendo y promoviendo la imagen de Dios en cada persona
  3. facilitando la educación/capacitación
  4. impulsando la forma de accesar a recursos económicos

Es momento de hacer un cambio de mentalidad y pasar de la ayuda al emprendimiento, del alivio de la pobreza a la creación de riqueza, del paternalismo a la asociación, de las donaciones a las inversiones, de ver a los pobres como consumidores o como cargas para verlos como creadores, de ver a los pobres como destinatarios de la caridad a reconocerlos como agentes de cambio con dignidad, capacidad y creatividad.

Implica esfuerzo y dedicación, para lograr una transformación, misma que se logrará con el esfuerzo y dedicación de todas las partes involucradas, organizaciones de apoyo nacionales y extranjeras, capacitadores, acreedores y receptores.  Un tema que nos afecta a todos, por eso lo invitamos a opinar, la gran pregunta ¿quien ira?.